CEREZAS
Caminando por nuestras veredas y senderos hemos podido ver como las cerezales ya tienen bien desarrolladas el fruto, ese fruto tan apreciado por la gente de los pueblos, todo el mundo sabe donde estas las mejores cerezas, como subir a los árboles y recoger unos cañuelos por la fresca. Algunas personas de condición humilde decía que solo se fartaba bien por el tiempo de las cerezas, una cerezal grande podría tener varios cientos de kilos y cuando el hambriento paisano o paisana se ponía a comer ya no habría quien lo parar. Es buena costumbre dejar fuera de la barriga los huesos de la cereza pero he visto a mucha gente que se las come con todo. Recordar cuando alguno se indigestaba del gran atracón y habría de acudir el médico o curioso sustituto a poner lo que se conocía al menos que yo recuerde como "labativa". Cuando el médico de Riocastiello nuestro tío Guillermo (dep) siendo un joven, había un obrero en casa que pilló tal fartura de cerezas que se retorcía de dolores en la cama, para allá van Guillermo, un ayudante y el pobre enfermo, cuando se produjo el desatasco parece ser que la cosa pasó a mayores y los tres quedaron impregnados de suculento manjar pero en este caso en forma de capa de excrementos por todas sus partes.
Recordar también según nos contaba nuestro amigo Pedro como el bueno de Jovino Cuestalonga (dep) algún año segó toda la hierba de su casa que no sería mucha pero para el solo y con la alimentación exclusiva de cerezas, cuanta miseria. En tiempos aquellos vecinos que disponían de buenas cerezales las cuidaban con rigor y algunas de ellas tenían alambre de espino en lo que conocemos como "tuero" o tronco del árbol, para que no se subiera nadie sin llevar una escalera o cosa semejante. Personalmente como aldeano que ejerce su buen oficio me gusta subir a las cerezas, alguno más de una vez con el ímpetu de comer y comer terminó con los huesos en el suelo, las mejores como todo en la vida están más altas y alcanzarlas era bueno pero arriesgado. Por ultimo decir que este árbol dispone de una madera muy buena no diríamos que noble porque no lo es pero casi, se trata de una madera muy fácil de trabajar y que da un color muy especial a las cosas que se hacen con madera de cerezo.
Hoy a las 6 de la tarde desde mi casa en el Cueto. Salud suerte y buen día
Recordar también según nos contaba nuestro amigo Pedro como el bueno de Jovino Cuestalonga (dep) algún año segó toda la hierba de su casa que no sería mucha pero para el solo y con la alimentación exclusiva de cerezas, cuanta miseria. En tiempos aquellos vecinos que disponían de buenas cerezales las cuidaban con rigor y algunas de ellas tenían alambre de espino en lo que conocemos como "tuero" o tronco del árbol, para que no se subiera nadie sin llevar una escalera o cosa semejante. Personalmente como aldeano que ejerce su buen oficio me gusta subir a las cerezas, alguno más de una vez con el ímpetu de comer y comer terminó con los huesos en el suelo, las mejores como todo en la vida están más altas y alcanzarlas era bueno pero arriesgado. Por ultimo decir que este árbol dispone de una madera muy buena no diríamos que noble porque no lo es pero casi, se trata de una madera muy fácil de trabajar y que da un color muy especial a las cosas que se hacen con madera de cerezo.
Hoy a las 6 de la tarde desde mi casa en el Cueto. Salud suerte y buen día

Comentarios
Publicar un comentario